el presidente es el empleado mejor pagado del gobierno federal

En los Estados Unidos, el presidente es el empleado mejor pagado del gobierno federal. Como tal, el salario del presidente sirve como un tope salarial de facto para todos los demás empleados del gobierno federal. De hecho, esto fue la razón principal para el aumento salarial que entró en vigor el 1 de enero de 2001.

En septiembre de 1999, el entonces presidente Bill Clinton firmó una ley para aumentar la compensación anual del presidente de $200,000, su nivel desde 1969, hasta los $400,000 USD por año.

Esta decisión del presidente Clinton, la cual fue aprobada por el Congreso Americano, fue pensada exclusivamente para el futuro presidente George W. Bush, ya que el presidente Clinton no podría beneficiarse de ese aumento salarial. (El Artículo II, Sección 1 de la Constitución Americana establece que un aumento al salario del presidente se aplicará hasta el próximo ciclo presidencial y nunca a un presidente en funciones).

Entonces, ¿Por qué el Congreso Americano aprobó un incremento al salario presidencial del 100%?

Los doscientos mil dólares adicionales al año en realidad no significaron mucho para el presidente Bush (el primer presidente beneficiario del nuevo salario), quien ya era bastante rico antes de llegar a la casa blanca, pero permitía algo fundamental en el mercado laboral americano. Con dicho aumento al salario del presidente, los sueldos de los cargos de nivel ejecutivo dentro de los diversos departamentos del gobierno federal se elevarían a niveles competitivos con la industria privada, algo fundamental para poder atraer empleados con talento y preparación suficiente a los altos puestos gubernamentales.

Un salario de $ 400,000 USD por año (lo cual coloca al presidente dentro del 1% de la población con mayores ingresos) puede parecer mucho para el estadounidense promedio que gana un salario promedio de $ 50,500. Sin embargo, las personas que tienen la trayectoria y preparación suficiente para llegar a ser candidato presidencial generalmente podrían obtener salarios mucho más altos en la industria privada. Asumir el cargo más alto de la administración pública generalmente resulta en una reducción sustancial en el ingreso.

El ser presidente de un país es uno de los trabajos más pesados que puede existir. Es un trabajo asociado con largas horas, toma de decisiones complejas y controversiales, viajes constantes, altos niveles de estrés, sacrificio de la vida privada y sobre todo, exposición constante al escrutinio público.

¿Qué hay de las pensiones a los presidentes americanos?

El hecho de que los presidentes americanos cuentan con una pensión vitalicia después de dejar la presidencia responde también a otra lógica muy sencilla; un presidente debe de contar con una seguridad financiera después de dejar la presidencia, de lo contrario se podría ver tentado durante su mandato a aceptar ofertas lucrativas en forma de inversiones, sobornos, pagos de cabildeo, etcétera. Es con este argumento que los presidentes americanos reciben una buena pensión al retirarse. No se les otorga pensión porque el individuo la necesite para sobrevivir, sino porque el puesto mismo de presidente debe de contar con esa seguridad financiera para no lesionar de ninguna manera la reputación de la Presidencia.

Algunas personas consideran que el salario y la pensión presidencial son excesivos, lo cual es, por supuesto, una cuestión de opinión. Hay que tener en cuenta que los presidentes no pueden participar en actividades con fines de lucro de ningún tipo mientras estén en el cargo, y cada presidente que sirve lo hace sabiendo que será su último trabajo que realice, un trabajo que podría decirse que es el más difícil de la nación.

Por otro lado, para la nación American es una cuestión de dignidad que su presidente cuente con un ingreso suficiente y justo, dadas sus responsabilidades y capacidades, que le permita enfocarse en dar lo mejor de sí sin tener que preocuparse por su futuro.