entrevista de trabajo

Una entrevista de trabajo siempre es una situación estresante, y no puedes castigarte por algún que otro error o contratiempo aquí o allá. Sin embargo, es importante comprender que muchos de los errores que cometen los candidatos se evitan fácilmente. Cuanto más preparado estés, es menos probable que los hagas.

Estos son algunos de los problemas que hemos observado más frecuentemente durante una entrevista de trabajo:

1- No llegar a tiempo

Los retrasos inesperados en el camino a la entrevista son notablemente comunes. A pesar de no ser la culpa de los candidatos, esto aún deja una mala impresión y es difícil de olvidar durante el resto de la entrevista. Aunque no haya sido tu culpa haber llegado tarde, siempre crea la suposición de que el candidato tiene habilidades de gestión del tiempo deficientes.

Nunca puedes estar demasiado preparado cuando planificas tu viaje. Es muy recomendable practicar tu trayecto con anticipación, especialmente si la ubicación es un lugar al que nunca has ido antes.

Intenta llegar al edificio al menos 30 minutos antes, así podrás sentarte en una cafetería cercana y continuar con tu preparación, por ejemplo, revisando las notas de las preguntas que quieres hacer al final de la entrevista. Tómate este tiempo para calmar los nervios, primero respirando y luego tomando en una actitud positiva y segura. Así llegarás a la entrevista relajado, tranquilo e idealmente con 15 minutos de anticipación.

2- Enfocarse solo en el entrevistador

¿Alguna vez has pensado en todas las personas con las que interactúas cuando vas a tener una entrevista de trabajo? Normalmente, los candidatos están tan preocupados en causar una buena impresión al entrevistador que se olvidan de interactuar con las otras personas que conocen en el edifico. Siempre es bueno tener en cuenta que la recepcionista, las personas en los pasillos, en el ascensor, son todos tus colegas potenciales, y cualquiera de ellos podría ser alguna persona que si bien no será tu entrevistador, podría tomar parte en la decisión de contratación. Presta atención si es que el entrevistador te presenta con alguien que casualmente va pasando por el pasillo o en el elevador, normalmente esa persona también está interesado en saber si tú eres el candidato ideal para el puesto o no.

3- Falta de investigación de la empresa

La pregunta más común que se hace en una entrevista es “¿qué sabes de la empresa?”. El solo navegar por el sitio de la empresa no es suficiente.

Es necesario que dediques tanto tiempo como sea posible para aprender más sobre los antecedentes de la empresa. Necesitas estar familiarizado con los valores de la compañía, contenido de redes sociales, proyectos anteriores o casos de éxito con grandes clientes, etc, etc.

Puedes causar una buena impresión al entrevistador si por ejemplo demuestras conocimiento de los principales competidores de la empresa o de las últimas noticias importantes que la compañía publicó en sus redes sociales.

4- Controlar tus nervios

Es normal sentirse nervioso, ya sea que te sientas incómodo de las preguntas que te hará el entrevistador, o simplemente una acumulación de ansiedad antes de la entrevista, pero estar nervioso y sin un plan para responder solo va a hacer las cosas mas incómodas.

Es por eso que con anticipación debes de haber estructurado tus respuestas a las preguntas más predecibles. Siempre es recomendable que estructures tus respuestas con el uso de la técnica STAR para poder comunicar completamente la situación que enfrentaste:

Situación: describe la situación en la que estabas

Tarea: explica lo que planeaste hacer para enfrentar la situación

Acción: describe lo que realmente hiciste

Resultado: explica lo que sucedió como resultado de tus acciones.

Esta técnica te ayudará a mantenerte en el camino correcto y te permitirá cubrir los puntos principales de una manera más controlada y relajada.

5- Falta de curiosidad al final

Uno de los principales errores es no tener ninguna pregunta preparada para el final de la entrevista. Las preguntas al final de la entrevista crearán una impresión de curiosidad. Ya sea que preguntes cualquier tema no cubierto sobre la compañía, o hasta sobre los propios desafíos del gerente de recursos humanos.

Otra excelente manera de impresionar a tu entrevistador es tomar notas durante la entrevista y al final hacer preguntas sobre la organización y el rol que no se hayan cubierto durante la conversación. Esto demostrará que estabas prestando toda tu atención e interesado en la oportunidad.

Si bien los errores son inevitables, una preparación minuciosa por adelantado te colocará en una posición mucho mejor para un buen desempeño.